Solidaridad con los que necesitan abrigo

29 29UTC julio, 2011

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


El regreso de las clásicas maratones cordobesas de tejido tuvo este año el nombre de “Un Abrigo al Corazón” y fue apadrinado, por primera vez, por el Comipaz.
Fue una mañana de amigas con tejido. Una actividad que refuerza los valores que son fundamentales para el Comipaz. Una reunión con música, risas, alegría, emociones y mucha caridad y calidez humana.
La impecable organización estuvo a cargo del diario Día a Día y Cadena 3, quien sumó su basta experiencia en la Campaña de la Frazada. El evento contó con el auspicio del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y el apoyo indispensable de la firma Jabase Hermanos e hilados LHO. A ellos se sumaron una serie de empresas que colaboraron enviando alfajores, bombones de fruta y barritas de cereal que se entregaron a las más de 2.000 tejedoras reunidas en la Vieja Usina. Además, otras empresas donaron algunos electrodomésticos que se sortearon entre las asistentes.
Nuestro Comité Interreligioso por la Paz aportó un gran número de voluntarios, provenientes de todas las comunidades, que se encargaron de la recepción de las tejedoras y estuvieron atentos a sus necesidades distribuyendo bebidas frías y calientes, facilitadas por una empresa de catering.
Desde antes de las 7 de la mañana hubo señoras en puerta de la Vieja Usina, por lo que se realizó la apertura anticipada. Todas llegaron, agujas en mano, con la alegría de siempre desde todos los barrios de la ciudad y desde lugares tan lejanos como Holmberg (cerca de Río Cuarto) o Morrison (cerca de Bell Ville) para aportar su granito de arena.
A las 9, tal como estaba previsto, la aclamada locutora Blanquita Rossi se hizo cargo de la animación y conducción de la jornada. Unos minutos después, las asistentes recibieron con calidos aplausos a los integrantes del Comipaz, quienes las saludaron agradeciendo su participación y oraron para que fuera una jornada fructífera.
Desde ese momento la Vieja Usina se convirtió, por algo más de 3 horas, en un gran taller de tejido con disciplina militar y la alegría propia de las quinceañeras.
Queremos agradecer y destacar la solidaridad de algunos artistas que asistieron para sumarse a la actividad. Doña Jovita, con su humor serrano y picaresco alegró a la multitud. Mario Pereyra, conductor de Juntos, el programa líder de la mañana de radio en Córdoba, saludó a las presentes y presentó a Nacho Prado y Daniel Campos, que pusieron su toque folclórico sobre el cierre de la jornada.
Durante toda la mañana Cadena 3 realizó salidas en vivo desde la Vieja Usina, y tanto la radio como Día a Día, reflejaron en tiempo real, el desarrollo de esta actividad en sus páginas web.
Fue un evento que emocionó a todos los presentes. Las mujeres, no dejaron de tejer ni para aplaudir a los artistas y completaron más de 10.000 cuadrados de lana de 20 por 20 centímetros.
Todos los cuadrados tejidos fueron llevados luego al Centro Unión Israelita, donde las mujeres de la Asistencia Social Comunitaria, organizaron todo para que el pasado martes se iniciara la costura para conformar las frazadas. Ese día se reunieron más de 100 mujeres, entre ellas muchas tejedoras, que quieren ver como su esfuerzo llega a manos de quienes las necesitan.
En las próximas semanas, el Comipaz será el encargado de darle el destino solidario a todas las frazadas producidas.


Oración Interreligiosa por la Patria en el aniversario del 9 de julio

8 08UTC julio, 2011

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


La Celebración Interreligiosa por la Patria, que se realiza en Córdoba en reemplazo del tradicional Te Deum del 9 de julio, se realizó ayer jueves en la Legislatura.
Fue un llamado desde todos los credos, a pensar un país mejor y a trabajar por el respeto a los Derechos Humanos, que fueron resumidos y enumerados por Monseñor Carlos Ñañez en el derecho a la vida, la salud, el trabajo y la educación.
El ámbito de encuentro fue el patio de la Legislatura provincial, que cobijó al Gobernador Juan Schiaretti, al vicegobernador Hector Campana, a miembros de las distintas religiones monoteístas, autoridades provinciales y municipales, miembros del Poder Judicial, de las Fuerzas Armadas, del Cuerpo Consular, al Rector de la Universidad Católica Pbro. Rafael Velasco y al público en general.
La Celebración Interreligiosa se desarrolló entre palabras alusivas, música y la proyección de un video donde el historiador Prudencio Bustos Argañaráz explicó el proceso de la independencia nacional y su contexto internacional.
El momento más significativo fue el ingreso de los Libros Sagrados: la Torá, la Biblia, el Corán y la Kitab-i Akdas; que fueron colocados uno al lado del otro, y todos rodeando a la Constitución Nacional como fuentes inspiradoras de las leyes.
La oración inicial fue leída en párrafos por los representantes de los distintos credos y, lo mismo ocurrió luego con las “confesiones y peticiones”, acompañadas estas últimas por todos los presentes. Confesiones no circunscriptas al plano religioso, sino de absoluta actualidad social. Valgan algunas como ejemplo: “reconocemos que no hemos vivido suficientemente la familia como espacio de convivencia, aprendizaje de valores y contención, donde se aprende a amar y a ser amado…”, o “reconocemos que no siempre hemos proclamado que todo trabajo honesto es una bendición del Creador por el cual los dones de cada uno están al servicio de la sociedad”.
El Himno Nacional y una oración final iniciada por el Gobernador de la Provincia fueron el cierre de la celebración.

Las autoridades religiosas presentes fueron: por la Comunidad Musulmana, el Imán Alí Badrán; por la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, el Pastor Juan Pedro Schaad; por la Iglesia Metodista, su Obispo en Argentina Frank De Nully Brown; por la Comunidad Judía, la jasanit Romina Reisin (en representación del rabino Marcelo Polakoff); por la Comunidad Bahai, Edgardo Vega; por la Iglesia Apostólica Armenia, el padre Ieremia Khachatryan; por la Iglesia Evangélica Bautista, el Pastor Daniel Annone; por la Iglesia Ortodoxa Griega, el Pater Gabriel Dìaz y por la Iglesia Católica Apostólica Romana, el Arzobispo de Córdoba Monseñor Carlos Ñañez quien estaba acompañado por numerosos sacerdotes.